Recarga de vehículo eléctrico en Gran Canaria
En Las Palmas de Gran Canaria buena parte del trabajo se hace bajo tierra. Edificios con sótanos de varias plantas, cuartos de contadores alejados de las plazas y comunidades que todavía no tienen preinstalación marcan la forma de actuar: estudiamos el recorrido del cable, hablamos con el administrador de fincas cuando hace falta y planteamos una solución que no complique futuras ampliaciones para otros vecinos. Telde y el corredor de la costa este comparten parte de ese perfil, con más naves, polígonos y empresas con vehículos de reparto.
El sur turístico tiene su propia lógica. En San Bartolomé de Tirajana y Mogán trabajamos con hoteles, complejos de bungalows y comunidades de apartamentos donde el cargador es también un servicio para el cliente, y conviene pensar en control de acceso, identificación de usuarios y reparto de consumos. Mientras tanto, en las medianías y la cumbre, en Santa Brígida, Vega de San Mateo, Teror o Tejeda, abundan las casas con garaje propio y parcela, donde la instalación suele ser más directa, aunque la humedad del norte y las carreteras sinuosas también cuentan.
Gran Canaria recibe mucho sol, especialmente en su mitad sur, y eso hace muy interesante añadir placas fotovoltaicas al punto de recarga. Al tratarse de un sistema eléctrico aislado, cuidamos el dimensionado de la potencia y proponemos gestión dinámica de carga cuando hay varios vehículos. En la costa, ya sea en la capital o en Arguineguín, montamos equipos con protección IP e IK adecuada y resistencia a la salinidad.